“La princesa de la cabina telefónica”: a los 83 años, una mujer pasa la mitad del día gestionando dos teléfonos por una profunda razón

Durante épocas pasadas, era habitual que un peatón de la calle ingresara a un pequeño recinto, generalmente instalado cerca del borde de la vereda, para hablar con otra persona a distancia. Aunque esta actividad ya no forma parte de la vida cotidiana, existe una adulta mayor que a diario intenta mantener viva la tradición.

Una mujer octogenaria se convirtió en un símbolo de Shanghái al trabajar, desde hace más de tres décadas, en la última cabina telefónica pública atendida por una persona en la ciudad. Su historia circuló a través de medios de comunicación y redes sociales nacionales.

Quién está al frente de la cabina telefónica: su historia

En la calle Fuzhou, situada en el distrito shanghainés de Huangpu, hay una vecina conocida popularmente como “la princesa de la cabina telefónica”, según el medio de noticias digital chino Kankanews.

Esta residente de 83 años se llama Shen Yuxiu y pasa aproximadamente la mitad del día administrando dos líneas telefónicas en un habitáculo vidriado de la zona, de acuerdo con el diario local Shanghai Morning Post.

El recinto de cinco metros cuadrados, ubicado en Shanghái. Foto: agencia de noticias Xinhua/Via Shanghai Morning Post.

Esta cabina telefónica —similar a una garita y de cinco metros cuadrados, según Kankanews— se inauguró en 1993, de acuerdo con el periódico South China Morning Post (SCMP).

Ese mismo año, tal como informó la misma fuente, la mujer entró a trabajar en el área contable del negocio, que por aquellas épocas contaba con cinco trabajadores y recibía un flujo masivo de clientes.

A medida que pasaba el tiempo y los hábitos de la civilización cambiaban al ritmo de los avances tecnológicos, cada vez menos gente se acercaba a la ventanilla del pequeño recinto para usar los teléfonos. Llegó a un punto en el que solamente Shen se quedó en el lugar y el aspecto económico pasó a un segundo plano.

Shen posó probando uno de los teléfonos de la cabina. Foto: captura de video/Kankanews.com.

“De todos modos, no ganás mucho dinero con esto, así que abandonalo ya“, le sugirieron algunas personas en varias oportunidades, según recordó ella en una entrevista con Shanghai Morning Post publicada a fines de octubre de 2025.

La cabina, su motor de vida

A pesar de los comentarios ajenos, la mujer se mantuvo firme en su postura de seguir adelante con el proceso que inició 33 años atrás.

“Tengo una pensión, no dependo de esto (NdR: económicamente hablando), pero siempre es bueno que la gente haga llamadas“, declaró al mismo periódico.

El interior de la cabina telefónica. Foto: captura de video/Kankanews.com.

Para ella, la cabina telefónica dejó de ser su sustento económico principal y se convirtió en su motor de vida.

“Antes de que mi esposo falleciera (NdR: en 1997), me dijo que no debía cerrarla (la cabina), ni siquiera si no ganaba ni un solo céntimo. Sé que él temía que me sintiera sola. Al estar aquí, no me siento sola”, reveló a Shanghai Morning Post Shen, quien, de esta manera, hace frente a la soledad.

A lo largo de los años, Shen se volvió un auxilio para aquellas personas con urgencias. Por ejemplo, según explicó al diario, en casos en los que necesitaban contactarse con alguien y justo no tenían batería en sus teléfonos o se los habían olvidado.

Las dos líneas de teléfonos de la cabina. Foto: captura de video/Kankanews.

Incluso, relató ella, en algunas oportunidades ayudó a peatones con cuestiones personales. Además, brindó apoyo a guardias de seguridad y otros trabajadores de la comunidad, permitiéndoles tomar un descanso en el habitáculo.

La adulta mayor cree, de acuerdo con Shanghai Morning Post, que la cabina telefónica existe con el objetivo de asistir a los demás durante una emergencia. “Para los transeúntes, la cabina telefónica también es una compañía“, manifestó al mismo medio.

“La gente viene a conocer la cabina, y también a mí”

En la actualidad, a partir de las 9:00 a.m., y hasta las 8:30 p.m., los ciudadanos que caminan por la zona pueden —como en épocas pasadas— pagar un monto de dinero para hacer una llamada en la cabina telefónica de Shen.

En los últimos tiempos, la gente visita la cabina y también a ella. Foto: captura de video/Kankanews.

Sin embargo, a raíz de su fama, muchos comenzaron a acercarse al negocio por otros motivos. “La gente viene expresamente a conocer la cabina, y también a mí“, declaró la mujer a Shanghai Morning Post.

El acogedor recinto de cinco metros cuadrados se transformó en la segunda casa de Shen, tal como ella misma la definió. “La cabina telefónica me necesita, y yo también la necesito“, reflexionó al respecto en una entrevista.

Fuente: www.clarin.com

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